Si estás sintiendo dolor de muelas ahora mismo, es muy probable que solo pienses en cómo hacer que desaparezca. Es normal: suele ser un dolor intenso, constante y muy difícil de ignorar. En Abaden vemos cada semana pacientes con urgencias dentales que llegan diciendo que no pueden dormir ni comer, o que sienten un dolor pulsátil continuo. La buena noticia es que, aunque el dolor sea muy molesto, en la mayor parte de los casos tiene solución. El dolor es una señal de alarma. Es el aviso de que algo no va bien y que debemos buscar y tratar la causa.
Qué es el dolor de muelas
El dolor de muelas no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma. Significa que el diente, la encía o los tejidos que lo rodean están irritados, inflamados o infectados. A veces es puntual, como una sensibilidad breve al frío. Otras veces aparece como un latido profundo que aumenta al masticar o en determinados momentos del día, como al anochecer. También puede irradiarse hacia el oído o la mandíbula.
Causas más comunes del dolor de muelas
La respuesta a “¿por qué me duele una muela?” no es única. Puede deberse a distinta causas y, por ello, es fundamental realizar una valoración profesional. Existen algunas causas típicas que suelen causar dolor dental.
La causa más frecuente de dolor de muelas es la caries dental. La caries es la destrucción de las capas del diente provocada por los ácidos que generan las bacterias. Cuando avanza y alcanza la dentina o la pulpa (nervio) puede provocar dolor moderado o intenso, especialmente con frío, calor, al comer dulces o al masticar.
El dolor dental también es común que proceda de un absceso dental, una infección que puede provocar inflamación, sensación de presión,supuración y dolor intenso.
Las encías también pueden ser el origen de molestias o dolor. Una gingivitis (inflamación de encías) o periodontitis (pérdida de hueso alrededor de dientes) pueden causar sangrado, sensibilidad y molestias. Estas enfermedades requieren de tratamientos de periodoncia.
Hay casos en los que el problema no está en el diente, sino en algún hábito repetido. Por ejemplo, el bruxismo (apretar o rechinar) desgasta y sobrecarga los dientes y puede desencadenar dolor, sobre todo al despertar.
No podemos olvidar los traumatismos. Un golpe puede producir fisuras o fracturas en los dientes que generan dolor al morder o a los cambios de temperatura.
También puede ocurrir que el dolor aparezca tras una cirugía dental o algún tratamiento reciente. A veces es una molestia esperable durante un periodo corto, pero si no se reduce o empeora, conviene revisarlo.
Por último, hay un clásico: las muelas del juicio. Cuando salen o quedan parcialmente cubiertas por la encía, se puede acumular comida y bacterias en una zona difícil de limpiar, generando inflamación e infección. Esto puede derivar en pericoronitis, que causa dolor en la parte posterior de la boca y puede irradiarse a otras zonas de la cara.
Como quitar el dolor de muelas
Cuando el dolor aprieta, es fácil recurrir a remedios caseros. Sin embargo, algunos pueden empeorar la situación.
Mitos frecuentes para quitar el dolor de muelas. Uno muy extendido es colocar una aspirina sobre la encía: puede quemar el tejido y no soluciona el origen del problema.
Otro mito es que tomar antibióticos es la mejor solución para el dolor de muelas. Los antibióticos no son un calmante y no siempre están indicados. En infecciones concretas se pueden recetar, pero muchas veces el tratamiento es drenar, limpiar, empastar, realizar una endodoncia o tratar la encía. Automedicarse con antibióticos solo retrasa la solución y un abuso puede provocar problemas gástricos.
En cuanto a las realidades, lo primero que te recomendamos hacer es contactar a tu dentista de confianza y solicitar una visita de urgencia. Mientras esperas a la visita, suele ayudar mantener la zona limpia y evitar masticar por el lado afectado. Tomar analgésicos solo si no tienes contraindicación médica y siguiendo siempre las indicaciones profesionales. No conviene exceder la dosis ni improvisar con mezclas. Realizar enjuagues con agua tibia y sal puede calmar de forma temporal.
Estas medidas alivian, pero no sustituyen el tratamiento.
¿Cuándo acudir al dentista por un dolor de muelas?
En general debes acudir cuanto antes si el dolor es constante, intenso o pulsátil. También si el dolor te despierta por la noche o no mejora con medidas básicas. Si además, presentas hinchazón de la cara o encías, fiebre, supuración con mal sabor de boca, dificultad para abrir la boca, dolor al tragar o sensación de que la inflamación “baja” hacia el cuello son motivos para actuar rápido. Debes acudir a urgencias médicas si sientes dificultad para respirar o tragar.
Hay dolores que no requieren de una actuación rápida y pueden ser pasajeras. Por ejemplo si te han realizado una limpieza dental reciente, puede ser normal que sientas una ligera molestia o sensibilidad al frío los días posteriores al tratamiento. Otro tratamiento que suele dar sensibilidad tras realizarlo es el blanqueamiento dental. Tu dentista te explicará cómo actuar los días posteriores a un blanqueamiento dental.
Si te han realizado una cirugía dental, una extracción de una muela, la colocación de un implante dental u otro tipo de cirugía en la boca, ciertas molestias son habituales. Te habrán recetado antibióticos y analgésicos para controlar el dolor los días posteriores a la intervención. Si ves que el dolor se intensifica a medida que pasan los días o la inflamación aumenta, te recomendamos que lo valores con un profesional.
¿Cómo se trata el dolor de muelas intenso?
Cuando aparece un dolor de muelas intenso, el objetivo del tratamiento va a ser siempre aliviar el dolor y eliminar la causa.
El dentista suele empezar con una exploración y, si hace falta, radiografías para ver si hay caries profunda, infección, fisuras, problemas en la encía o en la muela del juicio. Es decir, va a realizar un diagnóstico para poder evaluar el origen del problema y recomendar un tratamiento.
El tratamiento va a depender del origen del dolor. Si hay caries, puede ser necesario un empaste o una endodoncia si el nervio está afectado. Si hay una infección con absceso, puede hacer falta un drenaje y tratamiento del diente, y en determinados casos medicación prescrita. Si el dolor proviene de una encía inflamada o de una periodontitis, el tratamiento se enfocará en desinflamar las encías y tratar la enfermedad periodontal mediante curetajes. Si el causante del dolor es una muela del juicio con infecciones repetidas, se puede valorar la extracción.
La clave del éxito para acabar con el dolor de muelas es realizar un buen diagnóstico para determinar la causa y poder poner remedio mediante tratamiento dental y/o medicación. Los analgésicos pueden ayudarte a aguantar, pero no sustituyen al tratamiento médico.
Consejos para aliviar el dolor de muelas hasta la cita con el dentista
Mientras esperas a tu cita, puedes centrarte en bajar la inflamación, proteger la zona y evitar lo que lo empeora. Si buscas aliviar el dolor de muelas de forma segura, empieza por lo básico: una higiene suave. Cepíllate con cuidado sin forzar el área dolorida, y si se queda comida atrapada, intenta retirarla con delicadeza. En muchos casos, solo el hecho de limpiar bien alrededor reduce el dolor porque disminuye la irritación local.
Un enjuague con agua tibia y sal puede ser útil como apoyo temporal, sobre todo cuando el dolor se relaciona con una encía inflamada. No se trata de hacer enjuagues agresivos ni de usar productos irritantes, sino de mantener la zona limpia y calmada.
El frío aplicado por fuera, sobre la mejilla, puede ayudar cuando hay inflamación. También suele ayudar dormir con la cabeza un poco más incorporada, porque al tumbarte completamente algunas molestias se intensifican.
En cuanto a medicación, ¿qué es bueno para el dolor de muela? Lo adecuado es tomar solo lo que sea seguro para ti, respetar dosis y contraindicaciones, y, si tienes dudas o tomas otros fármacos, consultarlo. Además, evita prácticas que pueden irritar y empeorar la zona.
Tan importante es lo que debes hacer como lo que no. No apliques sustancias fuertes directamente sobre la encía, no te automediques con antibióticos, no ignores una hinchazón que progresa y no retrases la visita si el dolor va a más. Si tu objetivo es aliviar dolor de muelas hoy y, a la vez, evitar que se complique mañana, la clave es usar medidas temporales seguras y pedir una valoración adecuada.
Esperamos haber resuelto todas tus dudas respecto a cómo aliviar el dolor de muelas. Y si necesitas ayuda profesional, en Abaden contamos con un equipo experto al que puedes recurrir.


